distancia íntima #2
pensamientos aleatorios
I.
He llorado con Until Then. No, todavía no lo he terminado pero he llorado en un par de ocasiones. La primera vez, fue por la pureza y belleza del instante. La segunda vez, fue diferente. Me vi reflejada y caminé sobre esas heridas que todavía siguen abiertas en mí, esas que no he sanado del todo. Y ahí es donde se establece uno de los aspectos que más me atraen de los videojuegos: el poder de la narrativa; cómo puede tocar las fibras más profundas de lo que somos, de lo que hemos sido, y lo que seguimos siendo.
A veces, no es tanto el qué contamos, sino cómo lo contamos. Un videojuego puede tratar sobre algo tan común como la vida diaria en un instituto, pero la forma en que se presentan esos momentos marca una diferencia relevante.
El poder de la narrativa no reside únicamente en el diálogo o en los giros de la trama. Radica en la atmósfera, en los silencios, en las decisiones pequeñas pero significativas que la jugadora toma, en las interacciones que parecen tan simples pero que esconden significados más profundos.
Y Until Then está logrando hacer eso.
II.
He necesitado varios (y cuando digo varios, me refiero a MUCHOS) meses para terminar Los Escorpiones de Sara Barquinero. A diferencia de otros libros, la razón no ha sido que no lo estuviera disfrutando; más bien, su estructura me llevó a abandonarlo en varias ocasiones por un cierto agotamiento.
Sara ha decidido poner toda su creatividad en esta novela. La he disfrutado, pero también he sentido que a veces se vuelve un poco excesiva con los recursos narrativos que emplea. Es tanto lo que despliega que me ha dado la sensación de haber leído cinco libros diferentes en uno, como si fuera una novela dentro de otra.
Ojo, no quiero dar a entender que este enfoque sea innecesario. Sara tiene un talento indiscutible para crear atmósferas opresivas, mantenernos atrapadas en su mundo y construir personajes con voces y psicologías muy reales y palpables.
Los Escorpiones es algo exigente pero definitivamente lo recomendaría, porque quizá la autora quiere mostrarnos precisamente que no todas las historias están hechas para leerse del tirón. Que la vida es compleja y complejas son las personas que la habitan.
III.
Me aterroriza perderle el sentido a todo. Hay días en los que todo me parece vacío, como si todo lo que hago, no tuviera más propósito que el de seguir el ritmo de un día que simplemente se despliega, sin ninguna conexión real conmigo. Podría pasarlos mirando a un punto fijo, desconectada por completo de mí misma. No presa de una calma mental, sino de una profunda sensación de incomprensión punzante.
El punitivismo social, el ritmo frenético del consumo, el culto a la personalidad, la sed de reconocimiento en la esfera digital, la explotación de T O D O S y cada uno de nuestros recovecos…
Me pregunto por qué estoy aquí, delante del ordenador, escribiendo esto y no llorando bajo las sábanas.
IV.
Cerrar los ojos y escuchar el nuevo álbum de Ethel Cain. Solamente eso.
Perverts
Punish
Housofpsychoticwomn
Vacillator
Onanist
Pulldrone
Etienne
Thatorchia
Amber Waves
One, apathy
I am what I am and I am nothing
Two, disruption
There goes a great shudder through the muscle
A shimmering of bells through the mist
Three, curiosity
One quick moment to crane the neck
I have always possessed the insatiable need to see what happens inside the roomPulldrone, Ethel Cain





